Crece la concienciación de los consumidores por la prevención del desperdicio alimentario

Según los datos del último barómetro de AECOC Shopperview, crece la concienciación de los consumidores por la prevención del desperdicio alimentario. En concreto, el 71 % de los consumidores ajusta sus hábitos de compra y toma medidas para reducir el desperdicio alimentario en su hogar.

Los datos de Shopperview también muestran que el 66 % de los consumidores afirman estar preocupados con los aspectos relacionados con el medioambiente y casi la mitad piensa que puede marcar la diferencia a través de acciones cotidianas, como hacer la compra. Hasta un 37 % de la población prioriza las marcas que consideran comprometidas con los aspectos medioambientales.

Además, el 30 % de los usuarios utiliza aplicaciones para la reducción de residuos alimentarios en la restauración y la distribución -como Phenix o Too Good to Go. Un porcentaje que duplica las cifras registradas en 2019, justo antes de la pandemia.

10º Punto de Encuentro contra el Desperdicio Alimentario
El pasado jueves, AECOC organizó el 10º Punto de Encuentro contra el Desperdicio Alimentario en el CaixaForum de Madrid. Durante el evento, la directora de I+D+i de La Unión, Nuria García, ha presentado el proyecto Vegepack, con el que la compañía hortofrutícola de Almería está desarrollando envases compostables con propiedades antimicrobiana, antifúngicas y antigerminativas que permiten alargar la vida útil de los productos.

El encuentro reunió también en una mesa de debate a directivos de Grupo Más, Fundación Alimerka y Fundación Dinosol, que explicaron sus estrategias para la prevención del desperdicio y la valorización de excedentes alimentarios.

Actualmente, Grupo Mas apuesta por la inversión en tecnología y trazabilidad para ajustar la demanda de productos, mejorar la previsión y por la compra de temporada y proximidad para prevenir la pérdida de alimentos. La compañía también trabaja con diferentes entidades para coordinar las donaciones de excedentes y tiene proyectos con compañías como Too Good to Go, con la que ha “salvado” 34.000 packs de comida.

La empresa canaria Dinosol, por su parte, conecta sus 58 tiendas en las islas con 21 entidades sociales, en las que cada día dona alimentos para dar servicio a 6.000 personas. Además, cuenta con proyectos de concienciación en los colegios de las islas para la prevención del desperdicio en el hogar.

Finalmente, Alimerka inauguró hace 14 años su proyecto ‘Alimentos sin desperdicio’, que ha profesionalizado la donación de alimentos. Hoy, el 85% de las tiendas del grupo donan diariamente excedentes alimentarios a 68 entidades sociales.

El evento dio a conocer también el proyecto Foodback de Mercabarna, que aporta 1,5 millones de quilos donados a bancos de alimentos y trabaja la inserción social de personas en riesgo de exclusión, y el proyecto de la startup Oreka, que se encarga de todos los procesos de control y transporte de los excedentes procedentes de la restauración colectiva hacia entidades sociales para garantizar la seguridad alimentaria.

V Semana contra el Desperdicio Alimentario
Entre el 26 de septiembre y el 2 de octubre AECOC organizó la V Semana contra el Desperdicio Alimentario, que anima a empresas, instituciones y al sector hostelero a realizar acciones destinadas a sensibilizar a la población sobre la necesidad de aprovechar y poner en valor los alimentos.

Durante la semana, diversas cadenas alimentarias colocaron en sus establecimientos cartelería con mensajes de la campaña ‘La Alimentación no tiene desperdicio’ y ofrecieron consejos de aprovechamiento a los consumidores. AECOC invitó a los ayuntamientos de todo el estado a participar en la Marea Verde contra el Desperdicio Alimentario compartiendo en sus redes sociales mensajes relacionados con la necesidad y los beneficios de aprovechar los alimentos.

Desde 2012 AECOC coordina la iniciativa ‘La alimentación no tiene desperdicio’, que en la actualidad reúne a más de 700 empresas de la industria y la distribución que trabajan en el impulso de proyectos destinados a reducir la generación de residuos alimentarios en el sector.