PFEC

PEFC España colabora en un estándar de verificación para créditos de carbono

La Confederación de Forestalistas de Euskadi está ultimando el proyecto "Implantación de un mercado en Euskadi para el carbono fijado con la Gestión Forestal Sostenible" junto con universidades y otras organizaciones, entre las que se encuentra PEFC España. El objetivo es establecer un mercado voluntario de carbono en la región.

Este mercado pretende aportar valor a la adicionalidad de la gestión forestal sostenible de los bosques y sus servicios ecosistémicos. En concreto, el CO2, conectando las actividades de emisión de CO2 con las de absorción transfiriendo derechos y generando compensaciones económicas. Se trata de un mercado voluntario que, por sus características, puede adaptarse a entidades de menor escala y/o personas. Con ello, se pretende fomentar la mitigación del cambio climático mediante la Gestión Forestal Sostenible, aprovechando los bosques como sumideros de carbono.

El papel de PEFC

Para ello, se ha desarrollado una calculadora de carbono y una herramienta para gestionar emisiones, definiéndose las bases para el mercado voluntario y un estándar de verificación propio. Es aquí donde PEFC juega un papel clave en lo relativo al seguimiento y control de dicho estándar, desarrollando el marco metodológico para la certificación de adicionalidad de carbono por gestión forestal sostenible y su verificación en una experiencia piloto. Se ha elaborado un análisis en un monte de la localidad de Zestoa (Guipúzcoa), en cuyo proceso de validación se ha evaluado el funcionamiento de la calculadora de adicionalidad de carbono derivado de la gestión forestal sostenible con certificación PEFC. Los resultados obtenidos son coherentes con la gestión, respaldando así la fiabilidad del estudio.

Este proyecto está liderado por la Confederación de Forestalistas de Euskadi, junto con la participación de Elkarmedia SL, Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Universidad de Zaragoza (UNIZAR), Universidad Politécnica de Valencia, Universidad de Girona y PEFC España, y está cofinanciado por el Fondo Comunitario FEADER y el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Dirección de Calidad e Industrias Alimentarias del Gobierno Vasco.

Fotografía cedida por Baskegur.


Ecogots

Ecogots, la empresa que elabora vasos con arroz del Delta, duplica su facturación

Ecogots, empresa que fabrica vasos 100 % biodegradables con cáscara de arroz del Delta de l’Ebre, ha alcanzado en 2023 un volumen de ventas de 2,5 millones de euros. Esta cifra que duplica la facturación del año pasado (1,2M €). A lo largo de este mismo ejercicio, la compañía ha producido más de 5 millones de vasos y las expectativas para 2024 son igualmente optimistas.
En el transcurso del año, Ecogots ha producido un total de 200 toneladas de vasos a partir de la cáscara de arroz, material patentado por la propia compañía bajo el nombre Oryzite®. Gracias a esta fórmula pionera, la empresa ha logrado ahorrar más de 120 toneladas de plástico en sus procesos de fabricación. La compañía se ha ganado la preferencia tanto de las empresas organizadoras de eventos como de las cadenas de restauración y cafeterías que buscan un cambio en el consumo de sus clientes con opciones más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.
Algunos de los eventos destacados que ya han contado con la firma de Cubelles han sido el Sónar 2023, el Festival de Sitges o el Mercat Medieval de Vic. Con su apuesta por los Ecogots, han contribuido significativamente a la reducción de toneladas de plástico que, de lo contrario, hubieran terminado en vertederos tras la celebración de estos eventos. En la última edición del Sónar, se usaron 500.000 vasos Ecogots que permitieron el ahorro equivalente a 9 toneladas de plástico.

15 años de I+D

Ecogots es el resultado de una investigación que tiene sus primeros antecedentes en 2008 como un desafío ante la problemática de los vasos reutilizables de polipropileno, comúnmente empleados en festivales y acontecimientos deportivos. En este punto, surge una cuestión clave: ¿Es posible fabricar vasos resistentes utilizando materias primas alternativas para reducir el uso de plástico?
Tras 15 años de rigurosa investigación y la obtención de un vaso eficaz y seguro, Ecogots ve la luz finalmente en 2020 y se sitúa como la única empresa en Europa en producir vasos a partir de Oryzite®.
Fruto de este desarrollo, los Ecogots incoprporan un 60 % cáscara de arroz en sustitución del polipropileno. Gracias a esta combinación de materiales, no solo se ahorra un elevado porcentaje de plástico, sino que los vasos son altamente reutilizables, incluso antes de su reciclado.

Vasos que se convierten en abono

Además de la cáscara de arroz, estos vasos están fabricados con polímeros biodegradables, componente responsable de activar, pasados los 2 años de vida útil del producto, la fase de degradación por acción del aire, la luz y la humedad. De este modo, en 3 años el Ecogot se descompone totalmente sin dejar residuos ni micro plásticos que puedan contaminar nuestro planeta o perjudicar nuestro organismo.
Los vasos de Ecogots están diseñados para soportar más de 200 lavados y después de su vida útil pueden devolverse a la propia empresa, que los recicla íntegramente para fabricar nuevos productos, cerrando así el ciclo de manera sostenible.
Este método de producción logra una reducción del 72 % en las emisiones de CO2. Posibilita un ahorro de energía mediante ciclos más cortos y las destacadas propiedades técnicas del material. Además, toda la fabricación se produce con materias primas del territorio (no importadas). Las cáscaras de arroz se recolectan de los campos del Delta del Ebre, por lo que la compañía también favorece la utilización de productos de KM 0.
La versatilidad de estos vasos destaca por su resistencia a temperaturas extremas, lo que los hace aptos tanto para lavavajillas como para microondas. Además, cuentan con diseños 100 % personalizables.
La empresa actualmente está evaluando la posibilidad de ampliar su línea de productos reutilizables para proporcionar opciones más sostenibles a industrias clave como la hostelería y el ocio. Con la introducción de nuevos productos, como bowls o tuppers, Ecogots busca satisfacer necesidades adicionales relacionadas con el consumo y transporte de alimentos y bebidas, ofreciendo así soluciones innovadoras a empresas, colectividades y particulares.
Joan Cristina y Elisabet Zaragoza, artífices de Ecogots.
Joan Cristina y Elisabet Zaragoza, artífices de Ecogots.

desperdesperdicio alimentarioicio alimentario

Claves del proyecto de ley contra el desperdicio alimentario

El desperdicio alimentario sigue siendo un tema crucial en el ámbito social y económico, además de tener una grave implicación en las condiciones del entorno natural y el medio ambiente. Con la aprobación del proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, Bene Bono, startup que salva frutas y verduras ecológicas e imperfectas, analiza los puntos clave que marcarán, debido a esta la Ley, el rumbo del desperdicio alimentario.

En el mundo se desperdicia un 30 % de los alimentos que se producen, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En este contexto, con este proyecto de ley, España se dota de un marco legal para prevenir pérdidas y controlar el desperdicio alimentario y contribuir a mitigar estos números, por el cual se establece que todos los agentes involucrados en la cadena alimentaria deberán contar, de forma obligatoria, con un plan de prevención de pérdidas y desperdicio.

Bene Bono, comprometida con la lucha anti-desperdicio alimentario desde su nacimiento en Francia, ha analizado algunos de los puntos que incluirá la Ley:

  • Productos imperfectos: dentro de las medidas incluidas sobre buenas prácticas, la Ley contempla que se incentive la comercialización de productos con fechas de caducidad próximas o de consumo preferente. Además, incluye la venta de productos imperfectos, de temporada y ecológicos. En esta línea, desde Bene Bono, mantienen su compromiso de dar una segunda vida a los alimentos que son rechazados por las grandes superficies, pero que están en perfectas condiciones para su consumo.
  • Prevención de pérdidas y despilfarro: se apunta a que la prioridad para prevenir las pérdidas sea siempre el consumo humano de los productos, lo que incluye que las empresas de hostelería tendrán que poner a disposición de los consumidores opciones para que se lleven los productos no consumidos. También, se contempla la donación, mediante convenios de colaboración, o la redistribución de alimentos. Así, se contribuye a la vez a satisfacer las necesidades alimentarias de la población más vulnerable. Por otro lado, para evitar el despilfarro, además del consumo se apunta a la transformación de los alimentos en otros subproductos como alimentos, zumos o piensos, siempre y cuando las condiciones para ello sean óptimas.
  • Optimización del trabajo y recursos naturales: otro de los objetivos de la norma pone el foco en la conservación de los recursos naturales, así como el correcto aprovechamiento de las prácticas tanto de producción como planificación y comercialización de los productos.
  • Concienciación: tras su tramitación parlamentaria, la ley pretende sensibilizar a la sociedad de la importancia que tiene el desperdicio alimentario en los diferentes ámbitos, de forma que las alarmantes cifras se reduzcan y las prácticas correctas queden integradas.

“Todavía queda mucho camino por recorrer respecto al desperdicio alimentario, además de diversos campos de mejora en los que promover el cambio de hábitos y la concienciación. Lo realmente importante es que estas medidas, una vez entre la Ley en vigor, se apliquen correctamente de forma que se alcance el efecto deseado”, indica Sven Ripoche, cofundador de Bene Bono.

 Más de 330 toneladas salvadas en cinco comunidades autónomas

Tras su llegada a Madrid, Bene Bono ha expandido durante este año de operaciones en España sus cestas de productos ecológicos a Barcelona, Valencia, Bilbao, Vitoria y Zaragoza, con una previsión de llegar a varias ciudades más durante 2024. De hecho, gracias a su actividad, ya son más de 330 las toneladas que han salvado desde su llegada a España, contribuyendo a una reducción de 99.000 kg de CO2 y ahorrando 165 millones de litros de agua.

”Desde Bene Bono apoyamos completamente este necesario proyecto de Ley, que se alinea con nuestra propuesta y compromiso por conseguir mitigar el desperdicio alimentario. Así, nos situamos al lado de la administración en una posición de completa colaboración para conseguir trabajar por este objetivo y concienciar de la necesidad de conseguir buenas prácticas contra la pérdida y desperdicio de alimentos”, concluye Ripoche.

 


residuos

Transformar residuos de frutas y arroz en materiales de packaging e ingredientes

El centro tecnológico ITENE ha desarrollado procesos biotecnológicos de valorización de residuos y subproductos agroalimentarios (naranja, piña y cascarilla de arroz) para obtener ácidos orgánicos, que pueden emplearse como aditivos en la industria alimentaria y cosmética y como monómeros en la producción de plásticos biodegradables para el sector de envase embalaje.

Estas investigaciones se han logrado en el marco del proyecto ESENCIAL 2023, financiado por la Conselleria de Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo y la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana S3-CV.

En concreto, se ha evaluado el potencial de diversos subproductos agroalimentarios para la generación de ácidos orgánicos de relevancia industrial. Específicamente, se optó por la piel de piña, la cascarilla de arroz y las pieles de naranja, debido a su rico contenido en nutrientes, favoreciendo el crecimiento de bacterias fermentativas y fomentando la innovación en procesos biotecnológicos en el contexto de la economía circular.

Así, en el marco del proyecto ESENCIAL, se han establecido procesos avanzados para la valorización de subproductos agroalimentarios con el propósito de generar ácidos orgánicos de gran calidad, incluidos el ácido láctico y el ácido succínico. Estos ácidos no solo encuentran aplicación en el sector del envase y embalaje, sino que también tienen relevancia en la industria cosmética. Específicamente, el ácido láctico y el ácido succínico sirven como materias primas para la producción de ácido poliláctico (PLA) y poli(butilen-succinato) (PBS), respectivamente.

En este sentido, el responsable del proyecto en ITENE, Enrique Cubas, ha detallado que “estos materiales emergen como esenciales en la industria del embalaje debido a su naturaleza biodegradable y compostable. Además, su demanda se eleva en el ámbito de los "cosméticos verdes", gracias a sus beneficiosas propiedades que incluyen acción exfoliante, antioxidante, antimicrobiana e hidratante, consolidándose como ingredientes sostenibles de gran valor”.

De los subproductos examinados, la piel de piña demostró un rendimiento excepcional, con una obtención de ácido láctico cercana al 80 %. Por otro lado, la cascarilla de arroz destacó al alcanzar un rendimiento aproximado del 90 % en la producción de ácido succínico.

La implementación de estos procesos en el sector industrial brinda una serie de ventajas estratégicas notables. Se destaca una mejora significativa en la gestión y disposición de biorresiduos, lo que se traduce en una reducción directa de los costes asociados. Además, se observa una disminución de los gastos en la fabricación de biopolímeros al adoptar hidrolizados de subproductos en lugar de técnicas convencionales.

Objetivos de la Ley de Residuos

Los avances biotecnológicos realizados por ITENE están alineados con sus investigaciones para generar recursos y materias primas desde desechos mediante la biotecnología. Esta iniciativa tiene como objetivo principal valorizar desechos y subproductos agrícolas para disminuir el impacto ambiental de estos residuos. Además, busca cumplir con las metas establecidas en la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular para una Economía Circular. Esta ley promueve la separación de residuos y establece una meta de reducción del peso de desechos generados desde 2010, apuntando a una disminución del 13 % para 2025 y del 15 % para 2030.


residuos de vidrio

Santos Jorge y Eurecat crean un producto con residuos de vidrio

La empresa Santos Jorge, especializada en la gestión y tratamiento de vidrio reciclado, y el centro tecnológico Eurecat han desarrollado un nuevo proceso innovador de valorización de residuos de vidrio que terminaban en el vertedero. El objetivo era transformarlos en nuevos productos y aplicaciones disponibles en el mercado, como un sustituto en las arenas de los bunkers de golf.

Con el proyecto Cyclo-Vidre “hemos conseguido transformar productos de segunda y tercera calidad, que iban al vertedero, en un gran producto que se puede aprovechar en las arenas de los bunkers de golf, mediante cristal micronizado, de los que ya hay cinco en el club de golf La Roqueta”, añade el director general de Santos Jorge, Armand Sánchez Santos.

La innovación permite gestionar y reciclar hasta un 98 % de los envases de vidrio procedentes del uso doméstico. Se han validado a escala laboratorio "hasta cinco vías de nuevos productos de valor añadido viables a nivel técnico, económico y medioambiental”, explica la coordinadora del proyecto y jefe de la Línea de Residuos y Economía Circular de la Unidad de Residuos, Energía e Impacto Ambiental de Eurecat, Sandra Meca.

Economía circular

“El creciente coste de la disposición de residuos en vertederos, así como el aumento del precio de las materias primas hace que el aprovechamiento circular de residuos y subproductos sea cada vez más clave para la competitividad de las empresas”, afirma el jefe de Desarrollo de Negocio del equipo de Ciudades e Industrias Verdes de Eurecat, Jesús Boschmonart.

De acuerdo con el director de la Unidad de Residuos, Energía e Impacto Ambiental de Eurecat, Frederic Clarens, “la innovación puede impactar en varios sectores". Las aplicaciones generadas van desde material para filtros de agua para piscinas o para aguas potables, hasta su uso como carga para dar prestaciones técnicas a materiales compuestos. O como materiales de abrasión para procesos productivos.

El proyecto ha contado con el apoyo del programa Núcleos de I+D Empresarial para proyectos de economía circular en el ámbito de los residuos que impulsan ACCIÓ y la Agencia de Residuos de Catalunya del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural.


Bene Bono

Bene Bono llega a Zaragoza

Bene Bono, startup que salva frutas y verduras ecológicas e imperfectas, llega a Zaragoza. El objetivo es evitar el desperdicio de 500 kilos de frutas y verduras a la semana que, de otra forma, acabarían siendo desechadas por motivos estéticos: demasiado grandes o pequeñas, deformes, con manchas…

Hasta el momento, las cestas por suscripción de la joven startup estaban disponibles en Madrid, Barcelona y Valencia. Ahora acaban de ampliar su servicio a Zaragoza y próximamente llegarán a Bilbao y Vitoria..

Desde su llegada a España, en febrero de este mismo año, Bene Bono ha conseguido salvar 128 toneladas de fruta y verdura ecológica. Así, se evita la emisión de 38400 KG de CO2 a la atmósfera. Además, con la apertura en estas tres nuevas zonas, la startup pretende rescatar del desperdicio alimentario 7 toneladas de frutas y verduras imperfectas a la semana en toda España.

El propósito de Bene Bono pasa por evitar que millones de frutas y verduras ecológicas, imperfectas pero de calidad, acaben siendo desechadas por los canales tradicionales de venta y distribución. Esto es, principalmente, por motivos estéticos. Para ello, conectan a agricultores locales españoles con los consumidores, ayudándoles a evitar el desperdicio alimentario y la pérdida económica que les supone.

El sistema de cestas por suscripción de Bene Bono también aporta un beneficio económico para los consumidores. Los clientes acceden a un producto ecológico de calidad y cultivado en España un 30% más barato que los productos ecológicos que se venden en otros supermercados.

El sistema de Bene Bono dispone de entrega a domicilio de sus cestas y, además, también cuentan con recogida en más de 24 puntos y comercios habilitados en Zaragoza.

Bene Bono prevé crecer un 50 % a final de año

Ha crecido el interés por los productos ecológicos y la concienciación sobre el desperdicio alimentario. La startup no ha parado de crecer desde su llegada a España. Bene Bono tiene el objetivo de crecer un 50 % hasta final de año, llegando a dar servicio en alrededor de 10 ciudades españolas.

Actualmente, cuenta con más de 2.100 clientes activos que reciben su cesta semanal por suscripción, preparando de media 1.500 cestas por semana.

Sven Ripoche, cofundador de Bene Bono, indica: “según las Naciones Unidas, si el despilfarro de alimentos fuera un país, sería el tercero que más emisiones de CO2 libera en el mundo, después de Estados Unidos y China. En Bene Bono, queremos acabar con esta problemática y, además, beneficiar al bolsillo de los españoles, dándoles acceso a frutas y verduras ecológicas imperfectas, locales, deliciosas, ¡y más baratas!”


Soapbottle

Soapbottle, el jabón sin envase

Jonna Breitenhuber creó y desarrolló el concepto Soapbottle, un envase hecho de jabón.

A medida que se usa el contenido del interior, el packaging del jabón se va disolviendo gradualmente. Cuando haya terminado, los restos se pueden utilizar de nuevo, como jabón de manos o procesados en detergentes.

El jabón está compuesto de ingredientes naturales y es biodegradable: los residuos se pueden evitar por completo.